TEHERÁN, Irán.- Estados Unidos e Israel atacaron dos instalaciones nucleares en Irán, donde Washington espera haber cumplido sus objetivos de guerra en un par de semanas.

Mientras tanto, los precios del petróleo subieron en medio de los combates en el Golfo y en Líbano, sin que se vislumbre un final claro. Y eso pese a que el presidente estadounidense Donald Trump insiste en que las negociaciones indirectas con Irán “van bien”. Ayer, pospuso “hasta el lunes 6 de abril” su ultimátum de ataque a las centrales eléctricas en Irán, según él, a petición del gobierno iraní.

Su secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó tras asistir al G7 que Irán no ha contestado a un plan para poner fin a la guerra, pero ha enviado mensajes que muestran interés por la vía diplomática. Pero el diálogo indirecto no acalla las armas.

“Cuando terminemos con ellos aquí, en las próximas dos semanas, estarán más debilitados de lo que han estado en la historia reciente”, declaró Rubio.

Reactores

El ejército israelí confirmó haber atacado el reactor nuclear de agua pesada de Arak, en el centro de Irán, poco después de que medios iraníes reportaran bombardeos sobre el lugar.

También confirmó ataques a “una planta de extracción de uranio situada en Yazd, en el centro de Irán”, horas después de que la organización de energía atómica de la república islámica informara que bombardeos de Estados Unidos e Israel en la instalación.

Guerra en Medio Oriente: la reacción de los países para paliar la crisis energética

Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, tacharon de “cobardes” a las fuerzas estadounidense-israelíes porque, según ellos, “intentan utilizar sitios civiles e inocentes como escudos humanos”. “Recomendamos que abandonen urgentemente los lugares donde están estacionadas las tropas estadounidenses para que no les pase nada”, advirtieron. Además, los Guardianes obligaron a tres barcos a dar media vuelta en el estrecho de Ormuz, una ruta que, según ellos, queda cerrada a buques que vengan o se dirijan a puertos vinculados al “enemigo”.

El ejército iraní advirtió también que hoteles de la región que alberguen a militares estadounidenses se convertirán en objetivos y que continuará atacando a Israel y a bases estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Baréin.

El Soufan Center, con sede en Nueva York, estima que Estados Unidos comete un error porque “los asesinatos de altos cargos (…) han marginado a la dirección política y han colocado al Cuerpo de Guardianes de la Revolución en el centro del juego”.

El sábado se cumplirá un mes de la guerra, desatada por ataques conjuntos de Israel y de Estados Unidos a Irán y que se ha extendido a todo Medio Oriente.

Israel intensifica su campaña militar con nuevos ataques este viernes en el oeste del país y contra Teherán. Dice que apunta a sitios de producción de armas, principalmente misiles balísticos.